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ORIENTE TIENE CARA DE MUJER

Hayar tiene 43 años, y es propietaria de un salón de belleza en Lattaquía, Siria.
Esta mujer rubia de grandes ojos verdes, estatura mediana y amplia sonrisa, lleva la contabilidad de su negocio y tiene varias personas a su cargo.
Desde que enviudó, de su segundo marido Mohamed, en mayo de 1998, Hayar es toda una empresaria.
Ataviada con un elegante vestido negro con un discreto escote insinuante, zapatos de tacos altos y bien maquillada, fuma su cigarrillo con boquilla de hueso, mientras se traslada de un lado al otro con su celular.
En este momento se está preparando para ver un proveedor.
Guarda todo en su cartera, y luego se coloca cuidadosamente el shador y el tapado - que llega hasta la rodilla-
Actualmente en Siria no todas usan el velo, pero la mujer musulmana todavía, por elección, cubre graciosamente el cabello con el shador.
A pesar de todo, Hayar prefiere guardar la tradición.


«Me casé a los 15 años, poco tiempo después que mamá enviudara.
Luego de 20 años me divorcié por decisión propia.
Si hubiera seguido el consejo de mi madre, no hubiese estado tantos años con él»

Teniendo al Corán como vector principal, la vida del musulmán se ve contenida por éste en donde la mujer no solo juega un rol fundamental desde los claroscuros, sino que es para el hombre “la joya de la casa”.
No en todos los países se cumple el Corán con igual intensidad.
Existen particularidades en lo atinente a tradiciones, en lo social, comportamientos, y mismo a nivel lingüístico.
Sin embargo los pueblos se desenvuelven dentro del contexto del mundo musulmán.

CON ESTE SÍ, CON ESTE NO, CON ESTE SEÑORITO ME CASO YO

La mujer árabe en su vida cotidiana, lleva generalmente una vida disipada, abocada a su rol de madre y esposa –si fuese casada- pero no descuidando su desarrollo profesional en el campo laboral si así lo hubiese elegido.
Se ocupan mucho de su imagen personal, tratan de seguir la moda, sobre todo en los países mas liberales como Egipto, Siria, Líbano y Jordania. Por lo tanto por las calles se ven calzas con remeras, polleras hasta la rodilla – sólo las más jóvenes usan minifaldas- jeans.
A no ser por el contraste que hay de las túnicas y shadores, uno diría que se encuentra en una ciudad occidental.

Para esto continúa en vigencia una tradición milenaria, el acuerdo matrimonial.
Así como existen en occidente las madrazas que tratan de influir sobre quien es el candidato más conveniente para la nena, de la misma manera funciona este acuerdo.
El padre –hasta no hace mucho tiempo- arreglaba el matrimonio según la preferencia de la hija.
La endogamia es practicada como algo corriente, y esta costumbre tuvo sus inicios con la intención de guardar los bienes dentro de la misma familia y que no se trasladaran los mismos de una familia a otra.
Sin embargo, esta práctica no es aconsejada por el Islam.

«Los padres casarán a su hija siempre que sea su voluntad»

El último sí quiero lo dirá la parte directamente interesada, y sus padres acatan sus deseos.
Generalmente las mujeres jóvenes que no desean seguir estudiando se casan a fin de poder asegurarse un futuro económico, pues el candidato debe como mínimo, proveer de una casa confortable, no interesa tanto si es lujosa, y si puede un auto, tanto mejor. Además debe tener un trabajo estable y que asegure que puede mantener a una familia para cuando vengan los hijos.
Además de todo esto, debe tener una dote.
Esta es una costumbre milenaria, como medida de previsión, tiene un sentido totalmente contrario a aquello que piensa el occidental: no significa comprar a la mujer. No olvidemos que en Oriente el divorcio está instaurado desde hace mucho tiempo y si la mujer decide divorciarse, puede recurrir a esa dote que estará en casa de sus padres, a fin de evitar pasar penurias económicas a sus hijos.

CORTO MANO CORTO FIERRO

El divorcio está contemplado a fin que sea vincular entre los conyuges, pero bajo ningún punto de vista, en relación a las responsabilidades del padre o madre con respecto a sus hijos.
Igualmente el hecho que
todas las relaciones interpersonales estén contempladas con el Corán como telón de fondo, hace que esta práctica no sea la más usual.
Pero no significa que no exista.
Cuando un matrimonio se divorcia, la mujer se queda en la casa con sus hijos, es el hombre que debe abandonar el hogar y continuar pasando una manutención para su prole.
El padre, ante la deshonra, no puede reclamar nada.
El jefe de familia, se llevará consigo sus hijas mujeres, para evitar luego – en caso que su mujer forme de nuevo pareja- que sus hijas convivan con aquél que no es su padre biológico y evitarse ambos padres, los sinsabores que puedan surgir a posteriori cuando su hija está en edad de merecer.
La nena quedará en casa de sus tías, o abuela paterna hasta que alcance la mayoría de edad.
Esto se cumple estrictamente, y la divorciada no lo lamenta, pues sabe que se pueden evitar inconvenientes, ella, se quedará con los hijos varones.
Luego en una determinada edad podrán elegir con quien vivir.
Igualmente, se trata de arreglar todo para que los varones, vean muy seguido a su padre, a fin de que éste supervise su educación y actividades.
Es decir ante el divorcio no hay desintegración familiar.

DE LA CASA AL TRABAJO Y DEL TRABAJO A VOTAR

Luego de 1940, comienza el rol político de la mujer en el Islam, poco tiempo antes que los franceses e ingleses dejaran las tierras arábigas.
En esa época comienza a trabajar la mujer en los sindicatos, y las que estudian en las facultades de derecho, que está regido por el Corán como fuente principista.
La mujer toma conocimiento de sus derechos - obligaciones y comienza a ejercitarlos. Estos eran saberes negados hasta entonces.
Hoy la mujer política islámica es muy reconocida a nivel parlamental, y del 4% que había en aquel entonces esa cifra asciende a un 24% en la actualidad.
Sin descuidar su rol de madre y esposa, tiene una activa participación política, sin mezclarse con los hombres.
Igualmente esto varía según el país del cual se trate:
Arabia Saudita , es el país más ortodoxo en costumbres, relegando a la mujer una acotada participación en el área social y política.

«Las mujeres y los hombres son muy unidos, pero no se mezclan»

Siria y Líbano se caracterizan por tener jueces, diputadas, y legisladoras. En Argelia se encuentran las organizaciones femeninas más poderosas del Malgreb en donde la mujer ocupa importantes cargos gubernamentales,
El desarrollo profesional y conquista del campo laboral comienza a surgir luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando la mujer gana terreno en el campo de la ciencia y la técnica, ambos caminos inexplorados hasta entonces.
La década del 50 se encuentra con una mujer islámica política, juez – sobre todo de familia - científicas o mismo ministros. Y comienza a tener relevancia en el mundo social.
Las universidades son: una mujeres y otra para hombres, o directamente siguen sus carreras en distintos horarios.

Las carreras preferidas por las mujeres son las de investigación científica, medicina, literatura, arquitectura o profesorados. Otras prefieren estudiar derecho, pero en el Islam no hay muchos abogados, porque el Corán es un regulador social y jurídico.

Actualmente la relevancia de la mujer árabe ha cruzado fronteras donde este reconocimiento lo tiene en Europa, -sobre todo el científico-, en Francia, Alemania e Inglaterra.

La mujer islámica ve a la occidental desprotegida,
dentro de un sistema descarnado donde no es valorizada
su condición .
La vida social de la mujer se desarrolla en compañía con sus pares.
Desde la profesional hasta el ama de casa, se reunen por las tardes con su familia, vecinas y amigas, consolidando de esta manera las relaciones interpersonales. Charlan sobre asuntos de interés, donde hay intercambio de opiniones mientras fuman el narguile, especie de pipa de agua con una o varias pipetas – y se deleitan comiendo dulces de la región.
En este tipo de reuniones no participa el hombre, ese momento está reservado exclusivamente para las mujeres.
Ellos se reunen aparte.
Sin embargo, ganarse un espacio en la sociedad islámica es difícil. Pues muchos están atados a tradiciones seculares que no abandonan, pero igualmente poco a poco la sociedad va cambiando en foma paulatina y aún en los países mas ortodoxos, la mujer está transitando por el camino de la evolución.

 

 

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